Los Juniors que se Vienen: Luciene Benítez Boiero.

No fue fácil. Pero sí necesario. Dejar su Trelew de origen por Buenos Aires no solo implicó 1500 kilómetros de distancia, sino además despedirse de la vida constante que había conocido desde siempre. La palabra de uno de sus mentores de la infancia, Ricardo Pellegatta, quien percibió una oportunidad, no obstante, fue clara: “andá”. Así lo hizo Luciene Benítez Boiero, una de las numerosas juveniles nacionales que continúan nutriendo a la prometedora clase 97.
Para las estadísticas, Benítez Boiero es la segunda argentina (en temporadas consecutivas) de 14 años que puntúa para la WTA, incluyéndose dentro de un selecto grupo histórico que reúne a Gabriela Sabatini, Gisela Dulko, Betina Jozami y su contemporánea Nadia Podoroska, entre otras. Todas obtuvieron el mérito a esa edad. Por supuesto, ese crisol de nombres, algunos célebres, no garantiza un destino similar, aunque ciertamente señala un crecimiento exponencial. Luciene lo sabe. Sobre todo al comprender que le queda un inmenso tramo por andar. Quién otra entonces que Mariana Díaz Oliva, cultora de la tenista de overol, para guiarla en este proceso de aprendizaje que va a cosechando sus triunfos. Los de una aventura que recién empieza.

Nombre: Luciene Benítez Boiero
Edad: 14 años (26/10/1997)
Mejores actuaciones sub 18 e ITF (2012): Finalista en el G5 El Ombú Cup (Villa María). Segunda ronda en $10.000 Marinas Golf.

ETQNV: ¿Cuál fue tu primera influencia en el tenis?

Mi papá. Con él empecé cuando tenía 5. Era de jugar a todo y hasta hacía pintura. Pero lo que me apasionaba era el tenis. Hasta hoy entro a una cancha y lo único en lo que pienso es en la pelotita.

ETQNV: ¿A qué edad decidiste que era tiempo de buscar desafíos más grandes?

A los 12. Ya estaba entre las mejores del país en mi categoría y en Chubut tenía un techo deportivo. Así que un día lo decidimos entre todos y hace dos años vivo acá. Al principio se turnaban, ahora vinieron mis dos padres.

ETQNV: ¿Costó la transición de radicarte en otra ciudad?

Sí. Los primeros meses fue duro. Extrañaba o me sentía incómoda en los entrenamientos o en la vida normal. (Buenos Aires) es muy diferente: tardás más en llegar de un lugar a otro. Y allá estaban mis familiares y amigos. Algunos me decían que estaba loca por venir tan chica, pero yo tenía un objetivo claro.

ETQNV: ¿Cómo describís tu juego? ¿Sos de construirlo, tener un plan?

Sí, más laburo (risas). Trato de buscar la debilidad de la otra. No soy de tirar y tirar. Encuentro la jugada y cuando la tengo, defino.

ETQNV: ¿Quiénes conforman tu equipo de trabajo? ¿Qué aspectos vienen corrigiendo?

Entreno en Banco Nación con Mariana Díaz Oliva y Willy (Guillermo) Franco desde hace dos años. Estamos mejorando intensidad de piernas sobre todo. Táctica, bastante bien. Como en velocidad de pelota y agregando cosas nuevas.

ETQNV: ¿Qué beneficio pensás que trae entrenar al lado de una ex jugadora de nivel WTA como Mariana?

Ella tiene mucha experiencia. Nos cuenta todo lo que hizo y que la luchó porque era de elaborar los puntos, meterle ganas.

ETQNV: ¿Te contó la anécdota del triunfo ante Kim Clijsters?

Sí, que iba 60 20 abajo y dijo “tengo que hacer un game”. Todos la aplaudieron, se soltó y lo dio vuelta.  Está bueno saber que alguien así pudo. Su talento eran las ganas de llegar. Más en mujeres, donde necesitás eso.

ETQNV: ¿Qué jugadora te gusta del circuito?

Sara Errani. Tiene una actitud de locos. Las rusas quizá, pero no me veo tirando palo y palo. Hay que sacar un poco de cada una.

ETQNV: Se nota que el revés a dos manos es una base importante de tu estrategia ¿lo considerás tu mejor golpe?

Sí. Con el revés no la erro (afirma entre risas, pero segura). Soy sólida en la derecha también.

ETQNV: ¿Cómo recordás tu primer punto WTA?

Jugué tres semanas antes frente a ella (Berta Bonardi)  y perdí en el tercero. En Marinas, entré a la cancha sabiendo que le podía ganar. Lo salí a buscar porque si me quedaba a esperarlo era difícil que la otra erre. El primer set lo jugué inteligente. El segundo me fui (dice con un gesto negativo), pero lo saqué adelante gracias a bolas profundas. En ese tiebreak me dije “no le regalés nada” y gané.

ETQNV: ¿Esperabas obtenerlo tan rápido?

Teniendo 14 años no lo había pensado. Para mi faltaba incluso jugar por plata. Igualmente hay que seguir mejorando porque estoy ahí.

ETQNV: ¿Cómo te desconectás del tenis en tus ratos libres?

Leo sobre autoayuda. Sino salgo con amigos a andar en bicicleta o hacer kayak. Psicólogo no tengo, estaría bueno.

ETQNV: ¿Quiénes apoyan económicamente tu carrera?

Para raquetas, Prince y de ropa no tengo por ahora. En los viajes, no tengo sponsor pero me ayudan  la federación y la secretaria de deportes de mi provincia  en lo que pida. Cuando voy a torneos afuera les aviso y envían lo que pueden.

ETQNV: ¿Qué superficie y torneo son tus preferidos?

Cemento y el US Open. Polvo de ladrillo hay muy poco en Trelew. Mi club era de canchas rápidas.

ETQNV: ¿Agradecimientos?

A mi mamá y mi papá. Mis entrenadores, a Nicolás Carloni, la federación de tenis y Deportes de Chubut. Y a todos los que siguen apoyando este sueño.

Por: Sebastián Capristo. Especial para ETQNV
Fotos: Sil Palasciano (Haciendo Tenis)|ETQNV

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One thought on “Los Juniors que se Vienen: Luciene Benítez Boiero.

  • octubre 8, 2012 at 6:26 pm
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    Que grande Luly, a seguir!!!!!

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