Roland Garros | Triunfos argentinos en la primera ronda de qualy

Pasó el martes para los argentinos que faltaban hacer su presentación en la primera ronda de qualy (ayer perdieron Andreozzi y Mayer), con un saldo positivo. Comenzamos el repaso:

En uno de los duelos nacionales, Marco Trungelliti (236º) se impuso ante Sebastián Báez (184º) – subcampeón de Roland Garros Junior en 2018 – por 6-2, 3-6 y 6-4. En la segunda ronda de clasificación se enfrentará al ruso Evgeny Donskoy (136º).

En declaraciones a El Tenis Que No Vemos, Seba consideró: “Creo que pude mejorar y que todavía me falta lo que es el nivel mental y la intensidad en los partidos. También entender tácticamente cómo jugar o como resolver ciertas situaciones, tener las armas para poder resolver mejor cada punto o una pelota complicada, que es lo que me faltó hoy. Lucidez para ciertos momentos, tratar de agarrarlo y jugarlo de otra manera que lo mejoré, pero todavía me falta mejorarlo mucho más para poder, no solo mantener un nivel, si no ir mejorándolo día a día, partido a partido”.

“Después de este torneo voy a hacer un paro y entrenar unos días. Hay unos Challengers que estaría bueno jugarlos. En Europa es un poco más fácil ya que no se corre el riesgo de que se suspendan como en Sudamérica. Pero ahora el plan es recuperar energías, seguir enfocándonos en laburar, en seguir mejorando, que no fue el resultado que capaz que uno quería o que deseaba o que se prepara para poder estar en situaciones lindas o feas, pero espero en los Challengers que vienen para antes de Wimbledon sentirme mejor y llegar ahí de la mejor manera”, cerró.

Por su parte, Trungelliti, en conferencia, declaró a nuestro medio: “Es una lástima que en este caso no habiendo tantos argentinos nos toque en contra. No deja de ser penoso, habiendo tantos jugadores. Por ese lado es una lástima. Me abracé con mi entrenador porque estaba muy tenso, hacía un mes que no competía porque estuve lesionado. Venía con malos recuerdos de hace dos años, que tenía la cabeza en cualquier lado, y del año pasado, que no lo disfruté. Fue un poco sacarse de ese peso. Era un rival duro y se me complicó sobre el final”.

Acerca del tema de las apuestas, afirmó: “Por cómo se manejan las cosas, hay que tener bastante coraje para denunciar a los apostadores. Te ofrecen algo que está mal, que te puede joder la carrera, te están ofreciendo un montón de dinero que jugando un partido normal no lo vas a ganar. Son muchas cosas que están en juego y automáticamente te ponés a pensar. Es algo natural. Tu manera de pensar tiene que ser muy firme y creo que un poco viene de la educación de la casa. Esperemos que más gente se siga animando a denunciar este tipo de situaciones. Mientras más denuncien, menos acercamientos va a haber porque va a ser moneda corriente alzar la voz y rechazar las propuestas. Es un poco la idiosincrasia de este deporte y la falta de apoyo, no sólo de ATP e ITF, sino también de las federaciones locales con un apoyo real, no solo una llamadita”.

Respecto al Covid y de cómo pasó la enfermedad, el santiagueño detalló: “La parte positiva del encierro fue que me ayudó a cambiar la perspectiva de cómo estaba viviendo. Antes de que me pasara eso estaba muy quejoso y veía pocas cosas con buenos ojos. Estuve encerrado 22 días, al principio con síntomas, aunque no fueron fuertes, pero tuve un poco de tos, falta de aire no, perdía el gusto, falta de apetito y al final por un error del médico estuve 12 días que nunca me los contaron y a partir de ahí fueron 10 días más. Una cosa es estar encerrado cuando te sentís mal, pero cuando ya estás bien te empezás a volver loco. Fue cuestión de no perder la rutina, no perder el norte, el mismo desayuno a la misma hora, un poco de ejercicio cuando me empecé a sentir bien y comía muy temprano para no pasarme de peso porque iba a tener pocos días para prepararme para Australia. La gente del torneo se portó excelente, me vinieron a ver todos los días, me traían facturas. Volví a mi casa y lo primero que hice fue salir a correr en la altura y forcé el corazón al máximo, fue bastante peligroso e inconsciente. Me costó un mes y medio más porque entrenaba 1 hora y tenía un bajón. En la vida normal no tenía problemas, pero cuando tenía que exigir el cuerpo tenía sí. Igual estuve lidiando con muchas lesiones. Me cambió un poco la perspectiva de la vida. Estás encerrado en un hotel en una situación que la gente se vuelve loca. Todo tiene excusa por el Covid y eso es lo que da un poco de miedo al viajar y ver qué decisión toman. Hay muchas cosas en la mesa que no terminan siendo divertidas, por eso no salí de Europa. De última podés confiar, saber cómo piensan, lo mismo si fuera Argentina. Tampoco confío y decidí no moverme y creo que hasta que siga el bicho no pienso salir de Europa”.

En otro de los enfrentamientos entre compatriotas, Juan Manuel Cerúndolo (147º) se impuso ante Andrea Collarini (202º) por 6-4, 0-6 y 7-5. Tras pasar con éxito su primera actuación en un torneo de esta categoría, en la segunda ronda jugará contra el egipcio Mohamed Safwat (162º).

Consultado por ETQNV acerca del vendaje que llevaba, Juanma detalló: “La semana pasada me esguincé el tobillo y llegué con muy poca preparación para este torneo. Habré entrenado 3 o 4 días y mi físico está bastante condicionado. Estoy tratando de hacer todo lo posible para recuperarme y también vengo de antes con una lesión en el aductor, entonces entre el tobillo y el aductor cargó otros músculos, encima que no entrené la semana pasada, me acalambré todo y pedí que me pongan más comprensión en la zona para que la pierna esté bien dura y no sentir nada. El 6-5 lo zafé, porque si perdía ese game estaba complicado”.

“Fue una emoción increíble jugar en Roland Garros. Es el torneo de mis sueños, me encanta jugar en esta superficie, en esta cancha el torneo es hermoso y te da una adrenalina extra que hizo que me recuperé para poder jugar hoy”, expresó.

Tomás Etcheverry (219º) tuvo su debut absoluto en Grand Slams con un triunfo ante el alemán Matthias Bachinger (244º) por 6-4 y 6-2. En la segunda ronda espera por el belga Kimmer Coppejans (174º).

Francisco Cerúndolo (116º) hizo lo propio ante el dominicano Roberto Cid Subervi (237º), a quien eliminó por 6-2 y 7-6 (2) en poco más de una hora y media. El próximo desafío será el estadounidense Thai Son Kwiatkowski (218º).

“Es mi segundo Grand Slam, mi primer Roland Garros, creo que es un Grand Slam que siempre soñé jugar y haber podido debutar acá me puso muy contento y por haber ganado mucho más. Creo que hice un gran partido. Arranqué nervioso, pero estaba un poco ansioso más que nervioso por jugar, pero me pude desenvolver muy bien durante todo el partido. No estaba fácil jugar, pero pude contener las emociones muy bien y hacer un gran partido en general”, declaró el mayor de los hermanos Cerúndolo a El Tenis Que No Vemos.

Y agregó: “En la qualy acá no hay público, solo la gente del torneo, ballboys, umpires y alguien del staff. Es como que ya nos acostumbramos un poco a jugar así en soledad solo con entrenador, pero la verdad que sí, hace falta la gente. Así me da mucha energía, me gusta mucho jugar con público y si es con mis amigos y mi familia mucho mejor, pero sé que acá hubieran venido capaz un par, no hubiera sido como en Buenos Aires pero se extraña mucho el ambiente, el público y ese clima que generan“.

Por su parte, Renzo Olivo (207º) comenzó el certamen con una victoria frente al holandés Robin Haase (204º) por 6-7 (4), 7-5 y 6-4. El próximo rival del rosarino será el estadounidense Mackenzie McDonald (118º).

Fotos: Archivo ETQNV – Reiko Ichikawa & Mechi Fuentes

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